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En Avdat National Park (No te lo puedes perder)

Hooolaaa

El mes pasado visitamos este lugar increíble. Es fácil y rápido de visitar, pero merece la pena la escapada si estás cerca de Beer Sheva.

Es un cañón que ha creado el agua durante miles de años. Parece mentira que en un desierto como este pueda haber esta joya.

En sus paredes habitan buitres y palomas. También se ven huellas de cabras, pero nosotros no las vimos. Insectos, lagartos, pájaros varios, palomas y… árboles, ranas, libélulas, caracolas de agua dulce…. lo dicho, un vergel escondido entre la arena y la piedra de este seco y duro paisaje.

¿Vas a venir a verlo?

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En junio, julio y agosto, es mala época, demasiado calor, te lo digo por experiencia propia ¡buff! 

 

 

 

Tienes dos accesos, uno de ellos, desde la “Road 40 (Beersheba – Mitspe Ramon)” es el comienzo del arroyo, pero, ¡AVISO! si llegas por este lado no podrás bajar al cañón, se puede subir desde el lecho del río, pero no bajar, debido al peligro que conlleva. Hay que pagar algo, no recuerdo cuánto.

    

 

Ahora, merecen la pena las vistas y te sientes más cerca de los buitres. 

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El segundo acceso es desde “Midreshet Ben-Gurion”, por  el lecho, tienes que pasar y pagar ;

Los adultos pagan 28 NIS y los niños 14NIS. 

Hay descuento para estudiantes 24 NIS y para grupos.

Los perros no pueden entrar peeerooo tienes un lugar donde dejarlo mientras dura tu excursión. (Aproximadamente entre 1 hora y 2 horas) Nosotros no le dimos uso porque, como primero fuimos un día a la parte alta, nos avisaron y dejamos  a Clara en casa, de eso se libró porque  que-ca-loooorrrr

Horario: Abren desde las 8 de la mañana, hasta las 4 o 5 de la tarde, dependiendo del día.

Lo ideal es ir a primera hora, pero con Iris no se puede, así que llegamos allí a eso de las 10 de la mañana. Dejamos el coche en el aparcamiento. Allí tienes unos baños y agua para reponer si fuera necesario.

Empezamos la ruta y, lo primero que nos llamó la atención es que, entre rocas blancas y calizas aparecían rocas oscuras, tipo obsidiana y rocas porosas, como volcánicas. (No he encontrado información acerca de eso) 

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En medio del cauce seco, de ese erial, aparece un árbol que nos da la bienvenida a la ruta. 

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El árbol, creo, es un Álamo del Eúfrates, pero hay más vegetación, incluso algún helecho en las zonas donde cae el agua. Además, en la zona norte indican que hay unos árboles (Pistacea Atlántica) que tiene más de 250 años. 

Empezamos a encontrar agua y ya nos sentimos minúsculos ante esas enormes paredes. Pero lo mejor del paseo es cuando nos tocó subir al “siguiente” nivel, y nos encontramos con una escalera tan empinada como estrecha ¡ups!

Una vez arriba, pegaditos a la pared y ¡a disfrutar de las vistas!

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Por fin llegamos al final, a disfrutar del “bosque”, un poco de agua y vuelta a casa.

Espero que te haya gustado y, que si vives cerca de Beer Sheva o tienes intención de “pasar” por aquí, te acerques a este sitio tan chulo.

Te dejo la web de los parques naturales y donde podrás encontrar más info sobre este parque en particular.

 

Un abrazo

Edurne