Nelson Mandela 1918-2013

Nos ha dejado otro emblema de la igualdad y, como unos guepardos emancipados, debemos valernos sin la protección de nuestro maestro, confiando en que sus enseñanzas hayan calado bien dentro.

La huella de Mandela se palpa por toda Sudáfrica, hay retratos, estatuas, graffitis etc, repartidos por todo el país.

Voy a hablar de blancos y negros, sin rebuscar sinónimos, sin ver más allá de las palabras que sólo indican la cantidad de melanina en la piel porque, «no hay más ciego que el que no quiere ver» y «a buen entendedor…» que los que me conocéis sabéis el tono en que las digo y, los que no me conocéis, os aseguro que no hay malicia en las palabras, si no en las mentes de las que las emiten o las escuchan.

Sudáfrica
Cuando observas las grandes ciudades, no puedes evitar pensar, e intentar sentir como propias las sensaciones que debieron tener la gente negra de este país allá por 1992, cuando finalizó el apartheid. Toda la gente que ves en la calle, con la que te tratas día a día, o te cobra en las tiendas, todos, menos lo más pequeños, vivieron en sus carnes la estupidez del ser humano, la falta de capacidad de ver en los ojos del de enfrente sus mismas emociones, miedos y anhelos, sin mirar la piel. No se lo ha contado nadie, como me pasa a mí por ejemplo, con la historia reciente de mi país. Ellos lo han vivido en primera persona, y aún están aprendiendo, todos, blancos y negros, a convivir «con normalidad»

Non whites only blacks

Este país, explotado, no solo por los blancos, pero sí manejado y maltratado por ellos, aún mantiene alguna de sus «viejas costumbres».

Bushman. El pueblo sudafricano original.Bushman, el pueblo original de Sudáfrica (Upington 1ªparte)
Aún hay mucha gente de raza negra que no te mira a los ojos o se sorprende si Nandi les deja pasar primero en una zona estrecha.
Mercadillos sólo de y para ellos en los que, las agencias de viajes y turismo, te recomiendan no entrar o andar con precaución.  En los que hemos estado sin ningún problema, por supuesto, llamando la atención por ser los únicos blancos y encima con una perra, blanca también, que se deja tocar por aquellos que consiguen superar el miedo hacia ella, pero sin sentirnos violentos o a disgusto en ningún momento.
Aún hay bares en los que sólo entran uno de los colores.
Puedes ver cómo las aguas no se mezclan como os conté en mi entrada «Dos aguas«.
Aún hay quién defiende que ambas razas no deben juntarse, «no puedes juntar un rinoceronte con una jirafa» Que si los negros tienen alguna carencia que los blancos no tenemos…. en fin, hay mucho camino por hacer.

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Pero no nos vamos a quedar con lo negativo, prefiero lo positivo.
La amabilidad es su mayor tesoro porque, son encantadores, allá donde hemos ido hemos disfrutado de su amabilidad, de su enorme educación a la hora de dirigirse a ti, no importa el color de su piel, son todos muy elegantes en el trato, te hacen sentir bien. Si les preguntas por la calle, se aseguran que les has entendido. Sientes una complicidad con ellos en seguida, siendo natural, abriéndote, en cuestión de segundos como quien dice.

Por ejemplo,
Este fue nuestro guía cuando subimos al arco del estadio de Durban (lo sé, lo sé, os debo muchas crónicas…)

En todo momento fue no sólo amable, si no paciente, sobretodo conmigo, que lo de las alturas me cuesta. Pero tras subir y bajar, tras yo casi besar el suelo como el Papa, y tras sentir el miedo ajeno del que hace «puenting» desde el arco, nos llevó a ver la zona VIP y vimos una obra de arte preciosa. Una flor que, si la abres, puedes ver a todo el mundo junto, formando parte del centro de la flor, miles de personas siendo eso, lo que somos, uno sólo y único.

En un parque en el que, una vez más nos llamó la atención que sólo gente negra disfrutaba del día haciendo sus barbacoas en familia o grupos de amigos y en una zona aparte, un club de criquet, con sólo gente blanca, disfrutaba del día jugando. Supongo que hay que dar tiempo al tiempo y aceptar las diferencias culturales.

Mientras nos dábamos el paseo, un grupo de niños, tímidamente miraban a Clara desde lejos, primero la mayor, luego el resto, se fueron acercando. Al percatarnos, decidimos hacer una pausa y animarles a acercarse y acariciar a Clara, que está encantada de ser el centro de los mimos. Fue un momento precioso porque alguno de ellos nunca se había atrevido a tocar un perro.

Parque de Johannesburgo. Clara la reina del lugar

 

Mandela fue un gran líder, convencido de su causa, la cual defendió a pesar de las oposiciones, y consiguió ese cambio tan deseado, esa ruptura de diferencia racial. «Si quieres cambiar el mundo empieza por cambiar tú» dijo otro gran hombre, Ghandi.
No os voy a engañar, inquieta un poco estar en este país en este momento. Como os digo, aún hay mucho camino que recorrer y, como ha pasado con otros grandes líderes, la muerte de Mandela puede suponer, para muchos, el tapón de una botella con gas previamente agitada. Puede que alguno estuviera aguantando hasta este momento, para romper con todo. Es lo que ocurre con la opresión, que lleva a las personas al límite de su capacidad de aguante y cada uno, dependiendo de la experiencia vivida, de su carácter y de otras variables, lo ven de una forma más o menos pacífica. Pero no estoy hablando sólo de la gente negra, que, como supondréis, aún hay gente blanca que añora los tiempos en los que «las aguas no se mezclaban»
Os iremos manteniendo informados, aunque, espero, no haya nada que contar, a parte del duelo que todos compartiremos por este gran hombre, este gran líder, este gran ser humano.
Allá donde estés Mandela, sigue cuidándonos y descansa, que has llevado una mochila muy pesada y es hora de posarla en el suelo y descansar de verdad. Has dejado un herencia preciosa, aún hay mucho camino por andar, pero ya se está andando.
Gracias
Nelson Mandela
«Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados.
Es nuestra luz, no la oscuridad lo que más nos asusta.
Nos preguntamos: ¿quién soy yo para ser brillante, precioso, talentoso y fabuloso?
En realidad, ¿quién eres tú para no serlo?
Eres hijo del universo.
El hecho de jugar a ser pequeño no sirve al mundo.
No hay nada iluminador en encogerte para que otras personas cerca de ti no se sientan inseguras.
Nacemos para hacer manifiesto la gloria del universo que está dentro de nosotros.
No solamente algunos de nosotros: Está dentro de todos y cada uno.
Y mientras dejamos lucir nuestra propia luz, inconscientemente damos permiso a otras personas para hacer lo mismo.
Y al liberarnos de nuestro miedo, nuestra presencia automáticamente libera a los demás.»
Nuestro miedo más profundo es que somos poderosos sin límite.»
«No puedo olvidar, pero sí PERDONAR»

4 pensamientos sobre “Nelson Mandela 1918-2013”

  1. Como me gustaria escribir con el arte que lo haces tu! pero me conformo con poderte leer, me tienes engachada, por no decir mi hermana Rosa , que cuando no lo haces, me llama por teléfono y me dice…. Edurne ya no escribe y yo le contesto….y tengo yo la culpa??
    Lo dicho que este «don» solo lo tienen algunos mortales, sigue deleitándonos con tus escritos es todo un placer, mil millones de besos, Cuca.

  2. Nena con esta entrada te has superado! ! Me ha encantado!! Que manera de expresarte ( icono de aplausos) Jeje. Tienes que contarnos más cositas de allí, haz unas fotillos del campamento pq no os ubico en vuestra casita.

    Me ha encantado tb la diferencia de tamaños de nandi.

    Un besazo a la dos y cuidaros mucho! ! Os quiero.

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